Hoy en día, los grupos alzados en armas ponen todo su esfuerzo en controlar o influir sobre los poderes regionales y locales, manteniendo ante estos una ambigua y contradictoria relación: se atacan como espacios de clientelismo y corrupción, al mismo tiempo que se establecen relaciones de convivencia y adecuación mutua. Parece existir una relación pragmática de beneficio recíproco, que para muchos hace confusos los objetivos de la guerrilla, aunque no se puede interpretar como el abandono en su pretensión de acceder al poder nacional.
Desde el punto de vista táctico y militar, la insurgencia ha tenido últimamente éxitos en la concentración de un mayor número de fuerzas militares sobre objetivos específicos. Esto ha creado una falsa sensación de triunfalismo militar y ha comportado una cierta prepotencia política. Pero todo esto no quiere decir que se esté generando una guerra de posiciones o llegando a una capacidad de la guerrilla para defender territorios, aunque sea por un tiempo limitado.
El panorama del conflicto guerrillero se ha modificado substancialmente. “La guerrilla, que en el pasado actuaba de forma preponderante en regiones rurales y aisladas, en la actualidad se acerca a los centros político-administrativos más importantes el país y demuestra una presencia muy activa en zonas petroleras, mineras, de cultivos ilícitos, zonas fronterizas y con importante actividad agropecuaria. Es así, como la nueva geografía del conflicto armado, refleja con claridad como la guerrilla se extiende de forma cada vez más evidente hacia zonas que le dan ventajas estratégicas en la confrontación.
Por otra parte, también ha habido un cambio en los grupos de autodefensa o grupos paramilitares. Cada día buscan construir mayores niveles de legitimación en las regiones donde tienen presencia, volviéndose abanderados de reivindicaciones regionales y cada vez más críticos del Estado y de la forma de actuar de las Fuerzas Armadas. Un informe reciente del gobierno refleja con claridad la naturaleza del paramilitarismo, cuando dice: “Se definen como una organización civil defensiva, armada, surgida como consecuencia de las contradicciones de carácter político, económico, social y cultural de la sociedad colombiana, agravadas por la conducta omisiva del Estado...”
De tal forma que es difícil una posible solución ya que el conflicto esta latente tanto el estado como la contra parte no ponen de su parte. Seria difícil acudir a ciertos mecanismos lo ideal seria seguir con las mesas de negociación en donde se tratarían los temas que afectan principalmente a la población civil que es el objeto de ataque para la guerrilla y también entablando ciertos puntos en donde las dos partes queden satisfechas, un mecanismo objetivo seria el intercambio humanitario aunque no este contemplado en la ley o en la propia constitución este mecanismo se apoya bajo el principio de equidad.